los sorprendió la noche a gran distancia
de su común estancia.
Otra posada no se les presenta
que en una alta encina añosa y corpulenta;
el hueco tronco ofrece albergue y cama
a nuestro Dogo: la ligera Ardilla
se sube de tres brincos a una rama
y lo mejor que puede se acuclilla.
Danse las buenas noches, y dormidos
quedaron luego. A lo que yo barrunto,