si interrumpo su plácido reposo.
Después de tanto afán, cuando el consuelo
de hallarla me concede al fin el cielo
no puedo contener el delicioso
júbilo que de mi alma se apodera.
¿No me conoce usted? Su buena madre
hermana fué de mi difunto padre.
Tengo el honor de ser su primo hermano.
¡Ay! en su hora postrera
el venerable anciano