Con mucha incomodidad

aquí la vida se pasa;

me iré, no sólo de casa,

mas también de la ciudad.

Apenas le dieron suelta,

huyendo con disimulo,

llegó al campo, en donde un Mulo

a una noria daba vuelta.

Y no le hubo visto bien

cuando dijo: —¿Quién va allá?