La cabra sin ramal les fué siguiendo,

mas siguiendo tan cerca al cabritillo,

que los pies por detrás le iba lamiendo.

LOS PADRES Y LOS HIJOS

Un enjambre de pájaros metidos

en jaula de metal guardó un cabrero,

y a cuidarlos voló desde el otero

la pareja de padres afligidos.

—Si aquí —dijo el pastor— vienen unidos

sus hijos a cuidar con tanto esmero,