Un Oso con que la vida
ganaba un piamontés,
la no muy bien aprendida
danza ensayaba en dos pies.
Queriendo hacer de persona,
dijo a una Mona: —¿Qué tal?
Era perita la Mona,
Y respondióle: —Muy mal.
—Yo creo —replicó el Oso—,
que me haces poco favor.
Un Oso con que la vida
ganaba un piamontés,
la no muy bien aprendida
danza ensayaba en dos pies.
Queriendo hacer de persona,
dijo a una Mona: —¿Qué tal?
Era perita la Mona,
Y respondióle: —Muy mal.
—Yo creo —replicó el Oso—,
que me haces poco favor.