dos Loros una señora.
La isla es mitad francesa
y otra mitad española;
así, cada animalito
hablaba distinto idioma.
Pusiéronles al balcón,
y aquello era Babilonia.
De francés y castellano
hicieron tal pepitoria,
que al cabo ya no sabían
dos Loros una señora.
La isla es mitad francesa
y otra mitad española;
así, cada animalito
hablaba distinto idioma.
Pusiéronles al balcón,
y aquello era Babilonia.
De francés y castellano
hicieron tal pepitoria,
que al cabo ya no sabían