trató el Pedernal un día,

porque a menudo le hería

para sacar chispas de él.

Riñendo éste con aquél,

al separarse los dos,

—Quedaos —dijo— con Dios.

¿Valéis vos algo sin mí?

Y el otro responde: —Sí,

lo que sin mí valéis vos.

Este ejemplo material