que ayer se ahogó un pasajero
porque erró el vado. El abad
preguntó al pastor tosiendo:
—¿Cuánto hay desde aquí a la puente?
—Dos leguas y media pienso
—dijo el pastor. Y el Abad
le respondió entre un regüeldo:
—Si el que se ahogó hubiera ido
por la puente, aunque está lejos,
desde ayer acá ya hubiera