muerto del paso prolijo,

y en viendo al contrario, dijo,

molido y desalentado:

—Yo no me puedo mover;

¿para qué me llamó aquí?

Y él respondió: —Porque así

teño menos que facer.

(El caballero, jornada 2.ª, escena I.)

EL PLACER DE LA VENGANZA

Un vizcaíno insufrible