misa las fiestas decía.
Un vecino del lugar
de Macarandona fué
a Ágere, y oyendo que
el cura empezó a cantar
el prefacio, reparó
en que a voces aquel día
Gratias agere, decía,
y a Macarandona no.
Con lo cual muy enojado
misa las fiestas decía.
Un vecino del lugar
de Macarandona fué
a Ágere, y oyendo que
el cura empezó a cantar
el prefacio, reparó
en que a voces aquel día
Gratias agere, decía,
y a Macarandona no.
Con lo cual muy enojado