(La prueba de las promesas, acto 3.º)
EL COBARDE
Sacó la espada un valiente
contra un gallina, y huyendo
el cobarde, iba diciendo:
—Hombre, que me has muerto, tente.
Acudió gente al ruïdo,
y uno, que llegó a buscarle
la herida para curarle,
viendo que no estaba herido,