le quitó con el oficio
las uñas, y al ejercicio
le hizo volver de arriero.
Pues hombre que oficio empuñas,
sabe templado ejercello,
pues a tantos, por no hacello,
has visto quitar las uñas.
(La crueldad por el honor, acto 2.º, escena V.)
LA CORNEJA CON PLUMAS AJENAS
Bien lo pudiera entender