Se criaba un arbolillo
en una huerta, y rogaba
al que de él más cerca estaba,
que era su muerte y cuchillo,
que le dejase crecer;
y el olmo presuntüoso,
de sus ramas ambicioso,
ni el sol le dejaba ver.
—Arbolillo —le decía—,
conténtate con vivir
Se criaba un arbolillo
en una huerta, y rogaba
al que de él más cerca estaba,
que era su muerte y cuchillo,
que le dejase crecer;
y el olmo presuntüoso,
de sus ramas ambicioso,
ni el sol le dejaba ver.
—Arbolillo —le decía—,
conténtate con vivir