(El desconfiado, acto 2.º)
EL SOBERBIO ABATIDO
Escribe Esopo que había
hecho burla el roble fuerte
de la débil caña. Advierte
lo que a los dos pasó un día:
Vino un viento, y el altivo
roble, fuerte, resistió
tanto, que el tronco sacó
de su cimiento nativo.