que igualan sus pensamientos

a los soberbios leones.

(Obras son amores, acto 3.º)

EL LOBO Y EL CORDERO[27]

Bebía un cordero humilde

de un arroyo en la corriente

por lo bajo, y en lo alto

un lobo voraz y aleve;

y como matar quería

al corderillo inocente,