Julián
Y que un honrado cajista,
¡maldita sea la!...
que gana cuatro pesetas
y no debe na,
que se acerca a una muchacha
que siempre fue honrá
y se quie casar con ella,
como es la verdad,
tenga que tener ahora
Julián
Y que un honrado cajista,
¡maldita sea la!...
que gana cuatro pesetas
y no debe na,
que se acerca a una muchacha
que siempre fue honrá
y se quie casar con ella,
como es la verdad,
tenga que tener ahora