que extiende sin vigor sus brazos yertos,

siempre en la sorda lucha de la vida,

tan áspera y reñida,

para el dolor y la humildad abiertos;

El místico clamor de la campana

que sobre el alma humana

de las caladas torres se despeña,

y anuncia y lleva en sus aladas notas

mil promesas ignotas

al triste corazón que sufre o sueña;