La cordera paciente

Con el lobo hambriento

Hará su ayuntamiento,

Y con las simples aves sin ruido

Harán las bravas sierpes ya su nido;

Que mayor diferencia comprehendo

De ti al que has escogido.

Salid sin duelo, lágrimas, corriendo.

Siempre de nueva leche en el verano

Y en el invierno abundo; en mi majada