La manteca y el queso está sobrado;
De mi cantar pues yo te vi agradada,
Tanto, que no pudiera el mantuano
Títiro ser de ti más alabado,
No soy pues, bien mirado,
Tan disforme ni feo;
Que aun agora me veo
En esta agua que corre clara y pura,
Y cierto no trocara mi figura
Con ese que de mí se está riendo;