Cuando esparce sus flores la primavera;

Aura mansa que llevas, en vuelo tardo,

Efluvios de azucena, jazmín y nardo;

Brisas que en el desierto sois mensajeras

De los tiernos amores de las palmeras

(¡De las pobres palmeras que, separadas,

Se miran silenciosas y enamoradas!);

Pardas nieblas del valle, nieves del monte,

Cambiantes y vislumbres del horizonte;

Tempestad que bramando con ronco acento