Tus cabellos de lluvia tiendes al viento;

Solitaria ensenada, restinga ignota

Donde oculta su nido la gavïota;

Olas embravecidas que pone a raya

Con sus rubias arenas la corva playa;

Grutas donde repiten con sordo acento

Sus querellas y halagos la mar y el viento;

Velas desconocidas que en lontananza

Pasáis como los sueños de la esperanza;

Nebuloso horizonte, tras cuyo velo