¡Canciones que, por santas, no tienen nombres

En la lengua grosera que hablan los hombres!

Esas son las que endulzan mi amargo duelo;

Esas son las que el alma llaman al cielo;

Esas de mi esperanza fijan el polo,

¡Y esas son las que guardo para mí solo!

DON MANUEL DEL PALACIO

100. Amor oculto

Ya de mi amor la confesión sincera

Oyeron tus calladas celosías,