Tú, quebrantada y mustia, al agonía
De la muerte rendida, el bello seno
Agonizando, el alma congojosa:
Cuya muerte gloriosa,
En los ojos de aquellos
Cuyos despojos bellos
Son victorias del crudo amor furioso,
Martirio fue de amor, triunfo glorioso
Con que corona y premia dos amantes
Que del siempre rabioso