Sea el hierro contrario de su vida.

Levantó la cabeza el poderoso

Que tanto odio te tiene; en nuestro estrago

Juntó el consejo, y contra nos pensaron

Los que en él se hallaron.

«Venid, dijeron, y en el mar ondoso

Hagamos de su sangre un grande lago;

Deshagamos a estos de la gente,

Y el nombre de su Cristo juntamente,

Y dividiendo de ellos los despojos,