Hártense en muerte suya nuestros ojos.»

Vinieron de Asia y portentoso Egito

Los árabes y leves africanos,

Y los que Grecia junta mal con ellos,

Con los erguidos cuellos,

Con gran poder y número infinito;

Y prometer osaron con sus manos

Encender nuestros fines y dar muerte

A nuestra juventud con hierro fuerte,

Nuestros niños prender y las doncellas,