Perezca en bravas llamas abrasada.

27. Por la pérdida del rey don Sebastián

Voz de dolor y canto de gemido

Y espíritu de miedo, envuelto en ira,

Hagan principio acerbo a la memoria

De aquel día fatal, aborrecido,

Que Lusitania mísera suspira,

Desnuda de valor, falta de gloria;

Y la llorosa historia

Asombre con horror funesto y triste