La ofensa venguen y el error culpado.

Los impíos y robustos, indinados,

Las ardientes espadas desnudaron

Sobre la claridad y hermosura

De tu gloria y valor, y no cansados

En tu muerte, tu honor todo afearon,

Mezquina Lusitania sin ventura;

Y con frente segura

Rompieron sin temor con fiero estrago

Tus armadas escuadras y braveza.