La invención de la taberna.

Porque allí llego sediento,

Pido vino de lo nuevo,

Mídenlo, dánmelo, bebo,

Págolo y voyme contento.

Esto, Inés, ello se alaba,

No es menester alaballo;

Solo una falta le hallo,

Que con la priesa se acaba.

La ensalada y salpicón