Hizo fin: ¿qué viene ahora?
La morcilla, ¡oh gran señora,
Digna de veneración!
¡Qué oronda viene y qué bella!
¡Qué través y enjundia tiene!
Paréceme, Inés, que viene
Para que demos en ella.
Pues sus, encójase y entre,
Que es algo estrecho el camino.
No eches agua, Inés, al vino;