No se escandalice el vientre.

Echa de lo tras añejo,

Porque con más gusto comas;

Dios te guarde, que así tomas,

Como sabia, mi consejo.

Mas di, ¿no adoras y precias

La morcilla ilustre y rica?

¡Cómo la traidora pica!

Tal debe tener especias.

¡Qué llena está de piñones!