Morcilla de cortesanos,
Y asada por esas manos,
Hechas a cebar lechones.
El corazón me revienta
De placer; no sé de ti.
¿Cómo te va? Yo por mí
Sospecho que estás contenta.
Alegre estoy, vive Dios;
Mas oye un punto sutil:
¿No pusiste allí un candil?
Morcilla de cortesanos,
Y asada por esas manos,
Hechas a cebar lechones.
El corazón me revienta
De placer; no sé de ti.
¿Cómo te va? Yo por mí
Sospecho que estás contenta.
Alegre estoy, vive Dios;
Mas oye un punto sutil:
¿No pusiste allí un candil?