De Silio peregrino

Rodaron de marfil y oro las cunas.

Aquí ya de laurel, ya de jazmines

Coronados los vieron los jardines,

Que ahora son zarzales y lagunas.

La casa para el César fabricada

¡Ay! yace de lagartos vil morada;

Casas, jardines, césares murieron,

Y aun las piedras que de ellos se escribieron.

Fabio, si tú no lloras, pon atenta