La vista en luengas calles destruïdas;

Mira mármoles y arcos destrozados,

Mira estatuas soberbias que violenta

Némesis derribó, yacer tendidas,

Y ya en alto silencio sepultados

Sus dueños celebrados.

Así a Troya figuro,

Así a su antiguo muro,

Y a ti, Roma, a quien queda el nombre apenas,

¡Oh patria de los dioses y los reyes!