Desde el primer sollozo de la cuna.

Dejémosla pasar como a la fiera

Corriente del gran Betis, cuando airado

Dilata hasta los montes su ribera.

Aquel entre los héroes es contado

Que el premio mereció, no quien le alcanza

Por vanas consecuencias del estado.

Peculio propio es ya de la privanza

Cuanto de Astrea fue, cuanto regía

Con su temida espada y su balanza.