Después le será el cielo más propicio.

Despreciar el deleite no es supuesto

De sólida virtud; que aun el vicioso

En sí propio le nota de molesto.

Mas no podrás negarme cuán forzoso

Este camino sea al alto asiento,

Morada de la paz y del reposo.

No sazona la fruta en un momento

Aquella inteligencia que mensura

La duración de todo a su talento.