Y con las grandes lluvias insolente,

No sufre Ibero márgenes ni puente,

Mas antes los vecinos campos cubre.

Moncayo, como suele, ya descubre

Coronada de nieve la alta frente;

Y el sol apenas vemos en oriente,

Cuando la opaca tierra nos lo encubre.

Sienten el mar y selvas ya la saña

Del Aquilón, y encierra su bramido

Gente en el puerto y gente en la cabaña.