Y Fabio, en el umbral de Tais tendido

Con vergonzosas lágrimas lo baña,

Debiéndolas al tiempo que ha perdido.

BARTOLOMÉ LEONARDO
DE ARGENSOLA

39.

«Dime, Padre común, pues eres justo,

¿Por qué ha de permitir tu providencia

Que, arrastrando prisiones la inocencia,

Suba la fraude a tribunal augusto?

»¿Quién da fuerzas al brazo que robusto