Paz dulce, amor profundo,

Que el mal apartas y a tu bien nos llamas:

En ti sola se anida

Oro, tesoro, paz, bien, gloria y vida.

Cuando de las humanas

Tinieblas vi del cielo

La luz, principio de mis dulces días,

Aquellas tres hermanas

Que nuestro humano velo

Tejiendo, llevan por inciertas vías,