Las duras penas mías
Trocaron en la gloria
Que en libertad poseo,
Con siempre igual deseo,
Donde verá por mi dichosa historia,
Quien más leyere en ella,
Que es dulce libertad lo menos della.
Yo pues, señor exento
Desta montaña y prado,
Gozo la gloria y libertad que tengo.