Si pides señas, tiene el vellocino

Pardo, encrespado, y los ojuelos tiene

Como durmiendo en regalado sueño.

Si piensas que no soy su dueño, Alcino,

Suelta, y verasle si a mi choza viene;

Que aun tienen sal las manos de su dueño.

45.

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?

¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,

Que a mi puerta, cubierto de rocío,