Del cuello pendiente ella,

Viéndole tomar la espada,

Con lágrimas y suspiros

Le dice aquestas palabras:

«Salid al campo, Señor,

Bañen mis ojos la cama;

Que ella me será también,

Sin vos, campo de batalla.

»Vestíos y salid apriesa,

Que el general os aguarda;