Yo os hago a vos mucha sobra

Y vos a él mucha falta.

»Bien podéis salir desnudo

Pues mi llanto no os ablanda;

Que tenéis de acero el pecho

Y no habéis menester armas.»

Viendo el español brioso

Cuánto le detiene y habla,

Le dice así: «Mi señora,

Tan dulce como enojada,