Que tu dama me presente

Ni las alfombras más finas

Ni las granas más alegres.

»Anda con Dios, sufre y ama,

Y vivirás si lo hicieres,

Con tal que cuando la veas

Pido que de mí te acuerdes.»

Apeose del caballo,

Y el moro tras él desciende,

Y por el suelo postrado,