Ni que hagas más caso

De mí, que hasta pasar por mí de paso;

O que a tu sombra negra por lo menos,

Si fueres a otra parte peregrino,

Se le haga camino

Por estos ojos de sosiego ajenos.

Quítame, blando sueño, este desvelo,

O de él alguna parte,

Y te prometo, mientras viere el cielo,

De desvelarme solo en celebrarte.