Y da el enamorado a su señora,

Y a ti se te debía de derecho.

Dame lo que desprecia de ti agora

Por robar el ladrón; lo que desecha

El que invidiosos celos tuvo y llora.

Quede en parte mi queja satisfecha,

Tócame con el cuento de tu vara:

Oirán siquiera el ruido de tus plumas

Mis desventuras sumas;

Que yo no quiero verte cara a cara,