Buscó satisfacción y no hartura,

Y estaba la garganta sin pecado.

Del mayor infanzón de aquella pura

República de grandes hombres, era

Una vaca sustento y armadura.

No había venido al gusto lisonjera

La pimienta arrugada, ni del clavo

La adulación fragante forastera.

Carnero y vaca fue principio y cabo,

Y con rojos pimientos y ajos duros