Susto y dolor; empero todavía
A entrar en él no puedo resolverme.
No puedo resolverme, y despechado
Sigo el impulso del fatal destino
Que a muy más dura esclavitud me guía.
Sigo su fiero impulso, y llevo siempre
Por todas partes los pesados grillos
Que de la ansiada libertad me privan.
De afán y angustia el pecho traspasado,
Pido a la muda soledad consuelo