Y el trono desplomándose al vendido

Ímpetu popular. De las arenas

Que el mar sacude en la fenicia Gades,

A las que el Tajo lusitano envuelve

En oro y conchas, uno y otro imperio,

Iras, desorden esparciendo y luto,

Comunicarse el funeral estrago.

Así cuando en Sicilia el Etna ronco

Revienta incendios, su bifronte cima

Cubre el Vesubio en humo denso y llamas,