Tú, mi verso, en magnánimo ardimiento

Ya las alas del céfiro recibe,

Y al pecho ilustre en que tu numen vive

Vuela, vuela veloz;

Y en los erguidos álamos ufana

Penda siempre esta cítara, aunque nueva;

Que ya a sus ecos hermosura humana

No ha de ensalzar mi voz.

DON ALBERTO LISTA

67. Al Sueño