El himno del desgraciado
«El grande y el pequeño
Iguales son lo que les dura el sueño.»
Desciende a mí, consolador Morfeo,
Único dios que imploro,
Antes que muera el esplendor febeo
Sobre las playas del adusto moro.
Y en tu regazo el importuno día
Me encuentre aletargado,
Cuando triunfante de la niebla umbría